La entidad manifestó su preocupación por los perjuicios urbanísticos que causa la feria de vendedores. Sugirió rescatar un proyecto para refuncionalizar el área. Había sido el ganador de un concurso convocado por la propia Municipalidad en la gestión anterior.
De la redacción de El Litoral
El Colegio de Arquitectos Distrito 1 de Santa Fe considera que la feria de vendedores del parque Alberdi se convirtió en una "villa de emergencia" que cohabita en pleno microcentro.
En una misiva que envió al intendente Martín Balbarrey, la entidad dejó expresada su preocupación por los "perjuicios urbanísticos" que ocasiona ese mercado anárquico y de mal gusto. La nota -firmada por el presidente del Colegio, Arq. Amaro Busatto- está fechada el 16 de enero e ingresó al municipio el 19, el mismo día en que El Litoral denunciaba en sus páginas la falta de planificación de ese espacio urbano.
"Ponemos de manifiesto una profunda preocupación por la descontrolada y, a nuestro entender, insuficientemente planificada situación en la que ha derivado la re-ubicación de los vendedores de la plaza Alberdi, generando un foco de precarias construcciones e instalaciones en medio del microcentro santafesino, con todos los perjuicios urbanísticos, funcionales, y de circulación vehicular, peatonal y hasta estéticos que afectan la calidad del espacio urbano tan jerarquizado como es ese área central y fundamentalmente el histórico parque Alberdi", señala la institución en la nota.
Para el Colegio de Arquitectos, esta relocalización de vendedores ha sido "poco feliz", teniendo en cuenta que hoy los puestos que allí se levantan tienen características "más cercanas a las de una villa de emergencia que a las de feria o paseo comercial al aire libre".
Advierte que, de pensarse como un mercado de pulgas, los puestos se irían organizando no sólo desde lo funcional, sino también desde el respeto por el pulmón verde que significa el parque lindero.
"Lamentablemente la situación de hecho refleja -incluso y contrariamente a lo que se desearía para una feria de naturaleza transitoria como ésta- que muchos de ellos se van apropiando de mayor superficie del espacio público, sobre la avenida Rivadavia y avanzando sobre el territorio del parque con la construcción de nuevas dependencias, con materiales de características tradicionales y durabilidad permanente, lo que agrava sobremanera la problemática".
De esta manera, dispara que ese espacio urbano es "prácticamente propiedad privada de este `particular' centro comercial".
Un proyecto cajoneado
Por otra parte, el organismo recuerda que en virtud del Concurso Distrital de Ideas para la Revitalización del Espacio Público del Microcentro, realizado en el año 2003 durante la gestión de Marcelo Alvarez, hubo un proyecto ganador que "le hubiera dado al sector gran calidad urbanística, muy lejos de la que actualmente tiene".
Desde el punto de vista puramente urbanístico, "el área es hoy un desafortunado cuadro que poco tiene que ver con la propuesta ganadora del concurso mencionado, siendo que el mismo Municipio ha sido el promotor de esta convocatoria" que nunca se llegó a concretar.
Como se recordará, ese proyecto preveía la ejecución de una plazoleta de las Artes, en el marco de la peatonalización de calle 25 de Mayo, entre Primera Junta y Mendoza. Las pautas generales tenidas en cuenta fueron la integración armónica de las plazoletas y sectores peatonales existentes, articulando los edificios de valor patrimonial -como el del Liceo Municipal- y valorando la vegetación existente.
Lejos de esto, "nos preocupa la inercia municipal en permitir el crecimiento de dicho lugar como centro comercial sin ordenamiento alguno y sin cumplimentar con las reglamentaciones básicas vigentes para cualquier emprendimiento comercial en la ciudad", dispara la entidad.
Finalmente, considera "urgente" poner en resguardo ese sector urbano, al tiempo que pone a disposición del Municipio sus profesionales idóneos "para tratar esta problemática urbana de una forma integral" y rescata, una vez más, "la labor de los profesionales arquitectos que han merecido el premio ganador del concurso, haciendo votos para que dicha producción contribuya al reordenamiento integral y necesario de ese sitio urbanístico".
De acuerdo
El Colegio de Arquitectos acuerda con las declaraciones del secretario de Planeamiento municipal, Gustavo Giobando, acerca de que los puestos de los vendedores "tendrían que ser desmontables y deberían cumplir un horario riguroso, de modo que cuando no funcionen el parque quede liberado", como sucede con la feria de la plaza Pueyrredón, y en sobrados ejemplos de todo el mundo.
Una historia con mucho verde
En su proyecto original del año 1911 -cuyos autores son los arquitectos Leopoldo Van Lacke y Carlos Galli-, el parque incluía la manzana completa en la que hoy se emplaza el edificio del Correo Central, inscribiéndose en las ideas higienistas de la época.
Cuando a mediados del siglo XX se fragmentó este espacio, ya se modificó y redujo considerablemente el área, cambiando su uso original.
Entonces, "¿Volveremos a cambiar los usos? ¿Seguiremos restringiendo los pulmones de nuestra ciudad? ¿Nos conformamos con la ciudad que tenemos cuando mirando a pocos kilómetros, cualquier otra nos da el ejemplo en limpieza, en orden, en respeto por lo público y el patrimonio, en urbanidad?", se pregunta el Colegio de Arquitectos.
Nota publicada en el Diario El Litoral - 30/01/2006
http://www.ellitoral.com/ |